Un día, un indio chérokee estando con su nieto, le contó un pequeño relato: "Nosotros, en nuestro interior, tenemos a dos lobos y, mientras estamos con vida, estos pelean constantemente entre sí". Entonces, el pequeño nieto con su inocente mente le preguntó con curiosidad a su abuelo, que cuál de los dos lobos ganaba en esa lucha, y el chérokee le respondió: "El lobo que gana, es el que más y mejor alimentamos".
Quizás esto no muestre relación alguna con el título, pero si lo llevamos a un ámbito espiritual, tiene una gran relación, ya que estos lobos son comparables a la lucha que existe entre la carne y el Espíritu.
"Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal vendido al pecado." Romanos 7:14
"Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios; pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros." Romanos 7:22-23
En la Bíblia, la "carne" o nuestra naturaleza pecaminosa habla de todo hombre-espíritu, alma y cuerpo-natural no regenerado, el hombre centrado en sí mismo, con inclinación al pecado y en oposición al Espíritu. Esta carne, estará siempre cargada al mal, buscando el pecado y nos impedirá estar en santidad.
"A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aún la ropa contaminada por su carne." Judas 1:23
"Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo." Romanos 7:18
"Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre." Marcos 7:20-21
Mas el hombre regenerado no vive según la carne, sino que vive según el Espíritu, pero la carne aún está en él y, de acuerdo a lo que él elija, aquel hombre regenerado puede satisfacer los deseos de la carne o andar en el Espíritu.
"Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él." Romanos 8:9
Pablo nos muestra la existencia de dos tipos de cristianos, en donde la victoria sobre la carne, ha de ser la experiencia habitual del cristiano que camina en el Espíritu.
Un cristiano carnal: "De manera que yo, hermanos, no pude hablaron como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?" 1ª Corintios 3:1-3
Y un cristiano espiritual: "Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis." Gálatas 5:17-18
"Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús, me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu." Romanos 8:2-4
Por otra parte, respecto al creyente y la ley, muestra que el esfuerzo propio no puede lograr santidad sólo guardando la ley, ni puede ganar la lucha contra el pecado que mora en nosotros, donde sólo se presenta un camino de victoria sobre el pecado, mediante la identificación con Cristo en su muerte y resurrección.
"Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra. ¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto." Romanos 7:6-8
La Lucha entre las dos naturalezas.
Pablo habla de la existencia de una constante lucha entre la carne y el Espíritu, personificada en el creyente: La vieja naturaleza, naturaleza adánica y, aquella naturaleza divina que recibimos a través de un nuevo nacimiento, por medio de Cristo Jesús.
"Se siembra cuerpo animal, resucitará cuerpo espiritual. Hay cuerpo animal, y hay cuerpo espiritual. Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual." 1ª Corintios 15:44-46
"Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre." 1ª Pedro 1:23
"Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." Gálatas 2:20
A lo largo del Nuevo Testamento, el Apóstol Pablo, describe a las conductas de la carne con la palabra "natural", designándolo a aquellas personas que no han sido renovadas. Así también, describe como "espirituales" a aquellos hombres renovados, que viven en el Espíritu.
"Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locuram y no las puede entender, porque se han discernir espiritualmente. En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie." 1ª Corintios 2:14-15
Regeneración.
La necesidad del nuevo nacimiento, surge de la incapacidad que tiene el hombre natural para "ver" o "entrar" en el Reino de Dios. A pesar de los dones que tenga, lo sabio o lo "correcto" que sea, estará totalmente ciego a la verdad espiritual, y no puede entrar al Reino, pues no puede obedecer, entender ni agradar a Dios.
"Respondó Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer? Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios. Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es." Juan 3:3-6
El nuevo naciemiento no es una reforma de la vieja naturaleza, todo aquello que el hombre era en Adán, tanto moral como judicialmente, aquella naturaleza humana, natural y corrupta que tiene tendencia innata al mal en cada uno de nosotros. Sino que es un acto creador del Espíritu Santo, donde la condición es la fe en Cristo Jesús cruficificado. Y es por este medio, que un creyente se convierte en miembro de la familia de Dios, y pasa a participar de la naturaleza divina.
"Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios." Juan 1:12-13
Finalmente, desde el punto de vista de Dios, en el aspecto posicional, el "viejo hombre" ha sido crucificado y el creyente es exhortado a hacerlo realidad en su vida diaria, despojándose cada día de la naturaleza carnal, y vistiéndose de la naturaleza divina.
"Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos, y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conociemiento pleno (...)" Colosenses 3:8-10
"Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de parrtir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros." Filipenses 1:24
Morir para Vivir...
Dios les bendiga!
Hermano Denny Donoso
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
!—>!—>




Publicar un comentario